La Reina Sofía se encuentra con niñas de nuestra Misión Mercedaria en Mozambique

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«Lo primordial es salvar a estas niñas, que están llenas de vida». Lo dice la hermana Carmen Acín, una mercedaria misionera que nació en Zaragoza en 1933, pero que ya lleva 29 años en Mozambique, donde quiere morir, porque «la mejor forma de ser feliz es entregar la vida a los demás». En la mañana de este miércoles se ha reunido en Maputo con la Reina, que le ha entregado un cargamento de medicamentos y leche infantil, donado por la Fundación Reina Sofía.

La monja ha llegado acompañada por tres de las 32 niñas que viven en la casa de acogida que dirige en Katembe. Un centro que abrió para salvar a los muchos niños que quedan desamparados en África al ser abandonados por sus padres o quedar huérfanos y a quienes sus padres les dejaron la terrible herencia del virus del sida.

«A ésta la acogimos con diez días». Se refiere a Miriam. La pequeña llegó una noche de hace cinco años mordiéndose los dedos de hambre, en brazos de un señor que la había encontrado en la calle, abandonada y envuelta en una kapulana, la falda con la que visten las mujeres del lugar.

«Ésta -dice en alusión a una chica mayor, como de 16 años- tiene sangre española. Su papá es un pescador español... Ella es huérfana de madre y la recogimos con trece años porque tenía una hermana de dos». «A la madre de ésta -y habla de la tercera-, la policía quería meterla en la cárcel, pero su historia es tan tremenda que decidieron dejarla y que nosotros nos ocupáramos de ella. Estuvo con nosotras dos o tres años, ahora está bastante regenerada, ha tenido un bebé y le ha puesto de nombre Sofía (todos miran a la Reina)». Explica que una de sus niñas «es fruto de una violación» y que «su madre hizo todo lo posible por no abortar».

La hermana Carmen relata que ellas viven de la caridad de padrinos españoles y de una ONG que les envía los donativos tres veces al año. Su objetivo, como misionera, afirma «es anunciar a Jesucristo, pero no se puede anunciar sin hacer gestos liberadores, sin ayudar al pueblo, sin hacer lo que hacía él».

Fuente: ABC.es